INMIGRACION:
CONTROVERSIAS, PRINCIPIOS LIBERTARIOS Y ABOLICION MODERNA
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Por Ken Schoolland
 INMIGRACION:
CONTROVERSIAS, PRINCIPIOS LIBERTARIOS Y ABOLICION MODERNA Por Ken Schoolland
En conmemoración de Frederic Bastiat, celebrando los doscientos años de su natalicio, permítanme iniciar esta disertación de una manera que a Bastiat le habría encantado, con una parodia. Uno de los ensayos más famosos de Bastiat abordaba el tema de los fabricantes de velas que querían prohibir la luz y el calor solar con el fin de proteger a la industria local. ¿Por qué no proteger el trabajo de la misma manera ?
La petición de los fabricantes de velas, Segunda Parte
De parte de los fabricantes de velas, fósforos, linteras, candeleros, faroles y extinguidores y de los productores de sebo, aceite, resina, alcohol y, en general, de todo lo que se relaciona con esta industria.
A los honorables miembros de la Cámara de Diputados.
Señores:
Nos encontramos soportando la ruinosa competencia de rivales que en apariencia trabajan de una manera tan superior que llenan el mercado local con gran diligencia e increíbles precios bajos. Desde el momento que ellos comienzan a trabajar, nuestro trabajo cesa, todos los consumidores se vuelven hacia ellos y un sector de la mano de obra francesa, cuyas ramificaciones son innumerables, queda completamente paralizada. Estos rivales aparecen en todo momento a nuestro alrededor, son millones de nuevos seres - niños nacidos en el seno de nuestra sociedad destinados a arrebatarnos nuestros trabajos y nuestra industria.
Invocamos su amabilidad para que se sirvan dictar una ley que ordene la clausura de todas las entradas por las que pudieran escabullirse para destruir nuestro sustento de vida - en pocas palabras, sellen todos los úteros y aseguren estas salidas utilizando a todos los policías que sean necesarios.
Sean lo suficientemente amables, honorables diputados, para tomar en serio nuestra petición, y no la rechacen sin por lo menos oír las razones que alegamos en su sustento.
En primer lugar, si ustedes cierran todas las posibilidades de nacimientos naturales, y de esta manera crean una mayor demanda de trabajadores, ¿qué trabajadores de la Francia de hoy no se sentirían motivados? De seguro, veríamos la demanda crecer de manera tal que los trabajadores podrían exigir un aumento de sus sueldos.
De seguro, ustedes no pueden dejar de reconocer la manera cómo estos recién llegados consumen las energías creativas de la sociedad. Llegan a esta tierra sin el más elemental conocimiento de nuestras costumbres o nuestro lenguaje. Están desprovistos de educación e incluso de rudimentos de buenas maneras.
Estos recién llegados no tienen habilidad alguna, no pueden valerse por sí mismos en lo más simple, y, peor aún, son devoradores de nuestros recursos naturales y culturales por una buena cantidad de años antes de retribuir a la sociedad de alguna manera significativa.
Anticipamos sus objeciones, caballeros; pero les aseguramos que no existe una sola de ellas que no haya sido sacada de los vetustos libros de los defensores del libre comercio. ¿Dirán que el trabajo de los recién nacidos es un regalo gratuito de la naturaleza y que rechazar tal regalo equivaldría a rechazar la riqueza misma con el pretexto de alentar los medios de adquirirla?
Pero si asumen esta posición, asestan un golpe mortal a su propia política; recuerden que hasta hoy ustedes han excluido la mano de obra extranjera utilizando los mismos argumentos.
COLECTIVISMO DEL ESTADO NACION
Al escribir su famosa "Petición de los fabricantes de velas", Frederic Bastiat no se refirió directamente al tema de la inmigración. Pero trató temas de la libertad y los motivos del proteccionismo, intereses particulares que buscan el uso de la ley para arrebatar libertades de otros en beneficio de sí mismos.
Por otro lado, Bastiat era un osado defensor de la libertad. Como Jacques de Guenin dijo de él en la reunión de la Sociedad Libertaria Internacional en Oslo en el otoño pasado, " ... si consideramos al Libertarismo como la forma moderna, coherente, globalizante y radical del liberalismo, entonces Bastiat es probablemente el primer libertario auténtico".
Durante esa conferencia De Guenin recordó la posición de Bastiat en relación al tratamiento de los refugiados polacos quienes habían huido de la persecución, pero que estaban siendo acosados y deportados por las autoridades francesas. Bastiat escribió:
- " ... el más ardoroso deseo de un refugiado, después del de poner fin a su exilio, es realizar alguna forma de intercambio con la finalidad de proveerse algunos recursos para su supervivencia. Pero para eso, debe elegir el lugar de su residencia, aquéllos que puedan ser útiles en empresas comerciales deberán ir a ciudades donde existen tales empresas, aquéllos que deseen realizar alguna actividad industrial deberán ir a regiones industriales, aquéllos que tengan algunos talentos deberán ir a las ciudades para enriquecer esos talentos. Además, no deberían correr el riesgo de ser deportados en cualquier momento, con la espada de medidas arbitrarias suspendida sobre sus cabezas.."
Ponencia presentada por Jacques de Guenin en la reunión de la Sociedad Libertaria Internacional llevada a cabo en Oslo el 30 de setiembre del 2000.
La inmigración todavía aparece ante nosotros como uno de los temas más controversiales del liberalismo radical de hoy en día. La inmigración es el movimiento de gente de un lugar a otro cruzando la demarcación territorial de los estados nación. Personalmente observo estas líneas en los mapas geopolíticos con inmensa suspicacia. Estas líneas se mueven cuando hay guerras de conquista, cuando se hacen tratos para intercambiar habitantes y propiedades, como si todo perteneciera a la elite política, y estas líneas sirven para justificar el colectivismo en sus formas más virulentas.
Estas demarcaciones no sólo existen en los mapas. Existen en la mentalidad del "nosotros vs. ellos" de la mayoría de la gente del mundo, que les confiere un sentimiento de superioridad personal y cultural y una identidad con las políticas y prácticas de los políticos oficiales. El primer beneficio de estas demarcaciones en la actualidad, hasta donde puedo avizorarlo, es que proveen a la gente de un método para mantener a raya a los gobiernos más opresivos.
No obstante, estas divisiones no son obstáculos para los líderes políticos más tiránicos. Los líderes políticos pueden, como efectivamente lo hacen, llegar casi a cualquier parte, por lo general con gran fanfarria y lujo a expensas de los contribuyentes de las naciones estado anfitriones.
Cuando la discusión toca el tema de la deportación de elementos criminales, rara vez alguien se refiere a los más grandes criminales de todos: los jefes de estado tiránicos. Por otro lado, estas demarcaciones con frecuencia sirven como vallas hechas de alambres de púas contra el escape a la libertad de las víctimas políticas más oprimidas.
PRIMERO: EMIGRACION
Desde mi conferencia sobre migración en la Conferencia Mundial de ISIL en Costa Rica hace dos años, se me ha solicitado aclarar algunos puntos controvertidos alrededor del tema de la migración. Así que permítanme comenzar con un análisis de la emigración gente que sale de un país.
A través de mi investigación de la materia, quedó perplejo al enterarme que existe un país por sobre los otros que tolera un extraordinario nivel de emigración. Increíblemente, esa nación estado permite que cuatro a diez millones de sus ciudadanos se muden y residan fuera. Está bien, cuatro a diez millones de ciudadanos viviendo fuera de sus límites, supongo que ésta debe estar entre las más grandes naciones estado del mundo.
Esta gente está huyendo de su país por una serie de razones políticas y económicas. Algunos criminales y políticos están escapando de un gobierno que los encarcelarían por delitos que van desde el tráfico de drogas hasta la evasión de impuestos.
Pero la mayoría de ellos son migrantes económicos que han cruzado sus fronteras simplemente para mejorar su condición económica. Algunas veces se han pasado la vida ahorrando para contratar a hábiles tramitadores que los hacen viajar encerrados a lo largo de calurosos desiertos y océanos infestados de tiburones.
Esta invasión a países extranjeros ha conducido a un considerable desplazamiento: encuentran trabajo que podría ser hecho por habitantes locales. La mayoría de estos nuevos inmigrantes no tienen ningún conocimiento del idioma y las costumbres de su nuevo hogar y pertinazmente se aferran al idioma, costumbres y hábitos alimenticios de su Viejo Mundo típicamente congregados alrededor de los mundiales restaurantes McDonald's.
Con frecuencia sus familias se congregan en enclaves étnicos aislados; son repudiados si se mezclan con la población nativa. En realidad, se preocupan constantemente de enviar dinero a casa y en procurar que sus parientes se les unan.
Mantienen férreos lazos con el terruño y su lealtad para con el nuevo hogar de adopción siempre es sospechosa. Peor aún, estos recién llegados son parásitos de los servicios y comodidades que han sido establecidas por incontables generaciones de contribuyentes que construyeron la infraestructura antes de su llegada.
Y raramente alguien protesta por la emigración de cuatro a diez millones de hombres de negocio y sus familias de los Estados Unidos de América. ¿Por qué no?
El movimiento hacia afuera de los norteamericanos es generalmente percibido como un beneficio económico para las naciones estados que los reciben. En realidad, los ciudadanos del más rico estado nación de América, Asia y Europa esperan que se les permita viajar por el mundo libremente, así como estamos aquí ahora, pero están lejos de aceptar a la gente de vecindades más pobres.
CONTRIBUCION ECONOMICA
Sospecho que la razón de este rechazo de la gente de algunos estados nación, y no de otros, tiene mucho que ver con actitudes esnobistas acerca de la etnicidad, el estatus y la riqueza, y poco con la economía.
Las cuestiones económicas ya han sido respondidas por el brillante trabajo de Julian Simon.(1) ¿La llegada de gente pobre echará a perder la riqueza económica de una nación? De acuerdo con Simon, los inmigrantes aportan extraordinarios beneficios a las naciones estado receptoras. En un amplio estudio acerca de los inmigrantes en los Estados Unidos encontró que la mayoría de los inmigrantes vienen cuando están en sus años más productivos.
Sobretodo, los nuevos inmigrantes promedian sólo un año menos en educación que la población nativa de los Estados Unidos, pero sus niños están mucho más motivados y superan el nivel de los nativos norteamericanos en la escuela. Los inmigrantes tienen una proporción mayor de grados avanzados que la población nativa, especialmente en áreas de alta productividad como la ciencia y la ingeniería.
Los inmigrantes, incluso aquéllos de países pobres, son más saludables en general que los nativos de la misma edad. La cohesión familiar, con una tradición de trabajo duro, es más fuerte que entre los nativos. Simon también da cuenta de catorce estudios, realizados de manera independiente, que concluyen que los inmigrantes no causan el desempleo de los nativos, incluso entre categorías muy sensibles de infraremunerados, minorías, infradotados o incluso grupos de nativos superdotados. Otros doce estudios revelaron que los inmigrantes no producen un efecto negativo sobre los sueldos.
Simon llegó a la conclusión que cuando no se les prohibe trabajar por medio de leyes antilaborales, los inmigrantes contribuyen más en los impuestos que lo que obtienen de los servicios sociales del gobierno. Y con los años, las ganancias de los inmigrantes superan a las ganancias de grupos nativos equivalentes.
Siendo esto así, entonces ¿por qué los inmigrantes no son tratados como tesoros de la tierra? ¿Por qué los políticos no compiten alrededor del mundo para convencer de venir a estos valiosos tesoros humanos de la misma forma que compiten para atraer la inversión de capital, producto de todo este trabajo humano? ¿Por qué los inmigrantes no son considerados como una inspiración como lo fueron los inmigrantes Ludwig Von Mises, Fredrich Hayek y Ayn Rand?
BARRERA DEL BIENESTAR
Uno de los argumentos más recurrentes usados contra la apertura de fronteras es que aumentaría la carga gubernamental y que los inocentes contribuyentes se verían compelidos a pagar a causa de los ociosos inmigrantes.
¿Ociosos inmigrantes? Los estudiantes de mi clase de Comercio Internacional y Finanzas siempre sueltan una carcajada cuando escuchan decir "ociosos inmigrantes". Solicito a mis estudiantes que imaginen que son empleadores evaluando a dos candidatos. Lo único que conocen acerca de ellos es que uno es americano y que el otro es inmigrante. ¿Quién probablemente es el más trabajador? Siempre, siempre, siempre dicen que el inmigrante de seguro es el más trabajador.
Si en el campo económico tiene sentido deportar a alguien para que no se haga dependiente de los servicios sociales, entonces tendría más sentido deportar a los americanos de los servicios sociales antes que a los inmigrantes. Pero nadie lo sugiere. ¿Por qué?
Cada cuatro de Julio los norteamericanos declaran con orgullo "que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador con ciertos derechos inalienables, entre los cuales están el derecho a la Vida, a la Libertad y a la Búsqueda de la Felicidad". Pero suponen que los ciudadanos gozan de un derecho a estar en los Estados Unidos de América en tanto que los inmigrantes no. Lo cual resulta especialmente extraño si pensamos que cada norteamericano, o su ancestro, fue alguna vez inmigrante.
Nótese el control estatal que es inherente a la lógica circular de aquéllos que declaran:
"No se debe permitir la entrada de inmigrantes, porque el Estado podría obligarnos a pagar los posibles costos sociales de su manutención".
Se trata de la misma lógica circular que se utiliza para controlar todo lo que hacemos, como por ejemplo:
"La gente no puede fumar cigarrillos o marihuana, porque el Estado podría obligarnos a pagar el posible costo médico de su enfermedad".
"La gente no puede mantener a sus niños fuera de las escuelas estatales, porque el Estado podría obligarnos a pagar el posible costo del desempleo de los indebidamente educados".
"La gente no puede sacar su dinero del sistema de Seguridad Social, porque el Estado podría obligarnos a pagar el posible costo de jubilación a causa de lo mal invertido".
O, eventualmente, "La gente no puede dar a luz a nuevos seres, porque el Estado podría obligarnos a pagar el posible costo de su manutención".
Si aceptamos esta lógica de los políticos, entonces el derecho a toda acción humana individual se pierde en manos del Estado.
Muchos liberales defienden la libertad individual en casi todos los demás aspectos de la economía excepto en el caso de la inmigración. Pueden aceptar la inmigración en teoría, pero sólo después que se han abolido todas las formas de servicios sociales, lo cual equivale a decir "no, mientras yo viva".
Esta fue la tesis de mi héroe, un gran campeón de la libertad, Milton Friedman, en la conferencia de Costa Rica. Sus propios padres inmigraron a Estados Unidos muchos años atrás, pero él sostuvo que en la actualidad es diferente debido al sistema de bienestar existente.
Si de verdad creemos en la noción de responsabilidad personal para las acciones individuales, entonces debemos hacer responsables a los políticos por el sistema de bienestar y no a los pobres inmigrantes que no tienen ni voz ni voto en cuestiones políticas. Sería tan ilógico como responsabilizar a un refugiado por la tiranía de un dictador que hizo que abandonara su hogar.
Defendiendo el lado práctico, Julian Simon señaló que es un malentendido que los inmigrantes, como grupo, sean una carga para los contribuyentes. Los inmigrantes hacen bastante para coadyuvar a la riqueza económica de un país y pagan más impuestos de lo que absorben en beneficios, así que la continuación de los beneficios del bienestar ( N.T.: Alude al Welfare State, Estado de Bienestar) para los ciudadanos bien podría depender de sus aportaciones.
Esto es especialmente cierto en naciones estados tales como Japón y los Estados Unidos, naciones que encuentran cada vez más difícil sostener un sistema de servicios sociales que no puede retrasarse en el pago de los ancianos. Sería más lógico sostener que los inmigrantes contribuyentes y creadores de riqueza proveen el último hálito de esperanza para sostener el golpeado sistema de bienestar para los ciudadanos nativos mayores. Sin los inmigrantes, el sistema estatal de servicios sociales colapsaría pronto.
DECADENCIA DEL BIENESTAR
¿Tiene razón Milton Friedman al considerar que la inmigración es ocasionada por la existencia del sistema de bienestar? La evidencia muestra que ocurre todo lo contrario.
Pueden encontrarse pruebas en los patrones de migración dentro de los cincuenta estados de Norteamérica en los cuales no existe policía fronteriza ni prácticamente barreras idiomáticas ni culturales. ¿La gente se muda de un estado a otro para encontrar mayor bienestar? No.
Los estados que otorgan el mejor sistema de bienestar tienen la mayor emigración. Los estados con el sistema de bienestar menos desarrollado tienen la mayor inmigración.
Pongamos como ejemplo mi propio estado, Hawaii. Hawaii es el estado más socialista de Norteamérica, con el sistema de bienestar más generoso de los cincuenta estados. De acuerdo con Michael Tanner y Stephen Moore del Cato Institute(2), los seis beneficios básicos del sistema de bienestar (seis entre posiblemente 77 programas de bienestar) pueden dotar a una madre y a dos niños con el equivalente de un ingreso bruto de $36 000 o un salario de $17.50 por hora. Esto es bastante dinero y, en razón de "la teoría de la atracción del bienestar", debería atraer a todas las madres de América.
Pero no lo ha hecho. De acuerdo al más reciente censo, para la década de 1990 Hawaii experimentó una emigración neta del 9% de la población a otros estados. En realidad, todas las regiones con más altos índices de bienestar Hawaii, Alaska, Massachusetts, Connecticut y el Distrito de Columbia experimentaron una emigración doméstica neta hacia otros estados.
Hawaii tiene un clima ideal, playas fabulosas, gente maravillosa, pero su economía está en picada. Es el único estado en la nación que experimentó crecimiento negativo real en toda la década de los 90. Lo cual, por lo demás, no extraña dado que ha sido considerado como el primer "infierno fiscal"( N.T.: Juego de palabras del autor: tax heaven, paraíso fiscal") del país según la revista Money.
El Congreso considera que tiene que aumentar los impuestos para pagar el bienestar, y lo que consiguen con este aumento de impuestos es ahuyentar a la gente.
Lo mismo ocurre en el caso del segundo estado con mayor índice de bienestar, Alaska, que tuvo la segunda economía con más lento crecimiento de la nación a lo largo de una década.
Contrastemos esta situación con los estados que otorgan poco bienestar. Mississippi otorga sólo un tercio del dinero de bienestar que Hawaii ofrece. El ingreso medio de un trabajador de Mississippi es $ 6000 menos que lo que una familia puede conseguir del bienestar en Hawaii. ¿Ocurrió acaso que todos abandonaron Mississippi para llevársela fácil en Hawaii?
No, más bien todo lo contrario. De hecho, los cinco estados que figuran al final de "la lista del bienestar" Mississippi, Alabama, Arkansas, Tennessee y Arizona - experimentaron inmigración doméstica neta de otros estados. Los desiertos de Arizona y Nevada, con unos de los impuestos más bajos, fueron los estados con más rápido crecimiento de la nación.
No cabe duda acerca de ello. La causa de la inmigración es la oportunidad, no el bienestar. Por supuesto que existen excepciones, pero la gente que es demasiado ociosa para trabajar también es demasiado ociosa para alejarse de todo aquello que es familiar para ellas. Esto es generalmente cierto en una nación sin fronteras y tanto más entre naciones con fronteras. Son los más valientes del mundo los que más probablemente arriesguen todo para marchar a una tierra nueva y potencialmente hostil, donde no conocen ni el lenguaje, ni las costumbres ni a la propia gente.
EL BIENESTAR TIRANO Y EL BIENESTAR CORPORATIVO
Sin embargo, existen otras formas de bienestar que contribuyen poderosamente a la migración. Son el bienestar tirano y el bienestar corporativo.
Los contribuyentes norteamericanos han sido obligados por décadas a proveer bienestar tirano a una sórdida banda de ladrones: de Duvalier, Mobutu y Marcos a Pahlavi, Noriega, Suharto e incluso $ 4 billones para Saddam Hussein.
El Centro para la Información de Defensa (3) señala que Estados Unidos vende armamento a las élites políticas en 150 naciones estado cuatro quintos de estas naciones estados son antidemocráticas. Dos tercios de esta cifra son considerados por el Departamento de Estado de los Estados Unidos como poseedores de gobiernos que atentan contra los derechos humanos.
Desde el final de la Guerra Fría y el comienzo de la guerra contra las drogas, la parte correspondiente a USA de ventas mundiales de armas ha alcanzado espectacularmente el 70% (4), la mayoría de la cual es pagada por, directa o indirectamente, los contribuyentes norteamericanos. Esto ha contribuido al incremento de los refugiados en décadas recientes.
Pero también otra forma de bienestar conduce directamente a la inmigración. Se trata del bienestar corporativo conocido como "proteccionismo". A consecuencia de las barreras comerciales, los consumidores norteamericanos, japoneses y europeos se encuentran prohibidos de comprar productos que trabajadores y empresarios están dispuestos a producir en el exterior.
Cientos de billones de dólares de ganancias podrían conducir a la prosperidad a esta gente en sus hogares. Pero estas ganancias son detenidas por el bienestar corporativo del proteccionismo.
Lo anterior es especialmente cierto en los sectores agricultura y textil, particularmente adecuados para el desarrollo en el Tercer Mundo, pero que aún sufren barreras comerciales extraordinariamente altas. La revista The Economist dio cuenta de la magnitud de las barreras de comercio sólo para la agricultura: "Si los países ricos quitaran los subsidios... los países pobres se beneficiarían en tres veces más que toda la ayuda económica para el desarrollo que reciben cada año".(5)
Los inmigrantes no se van de su tierra movidos por la esperanza de beneficios abundantes del bienestar tanto como por el bienestar tirano y el bienestar corporativo proteccionista. ¿Aceptarían esa responsabilidad los contribuyentes de las naciones ricas?
OBSERVANDO LA CRISIS
Cuando la gente reflexiona sobre la posibilidad de abrir sus fronteras, se imagina inmediatamente a multitudes de personas en sus salas o en sus patios. En medio de las crisis, aquello podría efectivamente ocurrir.
Uno de los participantes de esta conferencia vivió esta misma situación recientemente. Kozeta Cuadari de Albania acogió a docenas de refugiados en su casa, alimentándolos y cuidándolos, con el enorme gasto que ello supone, durante la guerra de Kosovo.
Desde mi punto de vista, Kozeta es un héroe humanitario. Y me resulta irónico que un oficial de gobierno, desde la soledad de su recinto burocrático, le haya negado el permiso para venir a esta conferencia.
Considero que la mayoría de nosotros, junto a miles de otros que actúan independientemente o a través de iglesias, beneficencias y organizaciones filantrópicas, también estamos dispuestos a ayudar durante las crisis. Y existe más probabilidad que lo hagamos cuando estamos cerca de aquéllos que lo necesitan. Pero los gobiernos hacen demasiado para protegernos de ese necesitado, manteniendo a los refugiados lejos y fuera del alcance de nuestra vista donde su sufrimiento es invisible.
Pues bien, eso en cuanto a la crisis. Pero ¿aquéllos que emigran por otras causas? ¿Dónde encajarían? ¿dónde hay espacio?
¿SUFICIENTE ESPACIO?
Se conoce a Hong Kong por ser uno de los lugares más densamente poblados sobre la faz de la tierra, con 17500 personas por milla cuadrada. Pero pocos saben que las condiciones sólo son tan difíciles debido a que el 40% de la superficie de su tierra está zonificada por el gobierno como campo donde no se permite vivir a la gente.
Lo mismo ocurre en Hawaii. No existe falta de tierra, faltan zonas aprobadas por el gobierno. En todas las islas hawaianas, sólo el 4% de la superficie de la tierra se encuentra zonificada para todo uso comercial y residencial. Habría abundancia de espacio para los recién venidos en aquellas pequeñas islas del Pacífico solamente si el gobierno se apartara del camino.
De hecho, si la gente en Hawaii estuviera dispuesta a aceptar al menos un tercio de la densidad poblacional de Hong Kong, entonces todos los refugiados del mundo podrían vivir en las islas hawaianas, y todavía el 40% del área superficial podría ser zonificada como campo. Si se permitiera a esa gente trabajar las plantaciones de azúcar que estuvieron abandonadas porque las firmas americanas carecían de competitividad, no existe duda que el diligente inmigrante chino, vietnamita y filipino podría enriquecer la tierra sin un centavo de subsidio gubernamental.
Hong Kong es ahora territorio de la República Popular China, pero aún es considerada la economía más libre del mundo. Por tanto, Hong Kong continúa creciendo como una pujante ciudad.
Pero ¿los americanos prefieren los espacios abiertos a las ciudades? ¿Necesitan montes y grandes espacios entre uno y otro? Para algunos, sí. Y hay más y más de ambas formas de vida para todos.
Grosso modo, los norteamericanos son como la gente de cualquier lugar y prefieren vivir y trabajar en ciudades o suburbios. Es allí donde se encuentra la acción. Ello explica por qué, en la década de los 90, la población del Estado de Nueva York se redujo mientras que la población de la ciudad metropolitana de Nueva York aumentó. De igual forma, la población del Estado de California descendió, mientras que la población de la ciudad metropolitana de Los Angeles subió. Entonces, existe más espacio abierto en el campo y más acción en las ciudades muy pobladas.
Cuando estas ciudades tienen problemas, no es debido al número de gente, es debido a la falla de los gobiernos en brindar los servicios esenciales que los políticos prometen. Un mercado libre puede actuar donde el gobierno falla.
Como alguien que ha sobrevolado los EU puede afirmar, la población se encuentra altamente concentrada en ciertas regiones. Se puede volar por horas sobre vastas extensiones de tierra que se encuentran virtualmente deshabitadas. Incluso las tierras más desoladas se convierten en atractivas cuando la ley permite libertad.
Por ejemplo, el primer destino de viaje de los residentes de Hawaii es el desierto de Nevada, no por los espacios abiertos, sino por los casinos repletos de Las Vegas donde se permite el juego. Legalizar los juegos de apuestas ha hecho de ésta una de las regiones de crecimiento más acelerado en el país.
El área superficial de los EU, el 30$ de la cual pertenece al gobierno federal, puede soportar diez veces la población actual y todavía estaría menos densamente poblada que Japón. Si sólo el uno por ciento de ese número fuera permitido en los Estados Unidos, el país podría acoger a toda la población de refugiados del mundo. Esto incluye a todos los refugiados que han huido a través de fronteras internacionales como a aquéllos que se han desplazado dentro de sus fronteras nacionales a consecuencia de las guerras civiles.
Pero ¿alguien los invitaría?
INVITACION Y EXCLUSION
El argumento "sólo por invitación" utilizado contra la inmigración se relaciona con los derechos de propiedad. Se sugiere que los inmigrantes atentan contra los derechos de propiedad de otros. ¿De qué manera?
Pues bien, así como el titular de una propiedad privada tiene derecho de invitar o excluir a alguien de su propiedad, se argumenta que con la propiedad publica debe procederse de la misma manera, como si la propiedad publica perteneciera a los miembros del gobierno que actúan en representación de todos los ciudadanos.
Los libertarios podrían inclinarse a descartar este argumento colectivista de primera intensión, sosteniendo que la propiedad publica es un campo fértil para la privatización. Pero se dice que esto es irreal. La propiedad publica no será privatizada a corto plazo, se continúa argumentando, así que seamos "realistas" en el tratamiento de los servicios e infraestructura pública, de manera tal que los inmigrantes no sean una carga adicional para el gobierno.
La conclusión de este razonamiento es que no debe permitirse que los inmigrantes traspasen la frontera de una nación - estado, a menos que sean invitados personalmente por un ciudadano que acuerde asumir toda la responsabilidad por el costo adicional de los servicios e infraestructura pública. Así que aun en el caso que los ciudadanos patrocinadores no quieran la provisión publica de cosas como servicios públicos, carreteras, veredas, bibliotecas, escuelas, parques, áreas de recreación, subsidios para la agricultura y policía de fronteras, el ciudadano auspiciador está obligado a garantizar los pagos en nombre de los recién llegados.
Siempre he considerado que los límites del gobierno podrían determinarse mejor en base a qué derechos tengo como individuo, por tanto, si tengo un derecho a hacer algo, entonces tengo derecho a pedir que alguien del gobierno lo haga en mi representación. Pero si no tengo derecho a hacer algo, entonces no tengo derecho a pedir que alguien en el gobierno lo haga por mi.
En este orden de ideas, dado que no tengo derecho a prohibir que un inmigrante pise la acera pública, entonces no tengo derecho a pedir que un miembro del gobierno haga este trabajo sucio por mi. De esta manera, ¿cómo es posible que los defensores del razonamiento "sólo por invitación" presuman el derecho de pedir al gobierno que hagan algo que no tienen derecho a hacer ellos mismos?
Mientras se considere "realista" aceptar la medida usual de servicios e infraestructura publica, no es muy libertario inventar modos de ayudar al gobierno a mantener y expandir tales servicios e infraestructura.
Es interesante la manera cómo la responsabilidad individual nunca se ha aplicado antes a los turistas, viajeros de negocios y conferencistas. Se presume que los conferencistas, hombres de negocios y intelectuales traen riqueza.
Si somos consecuentes con todos los recién llegados, seria realista colocar a los turistas, viajeros de negocios, intelectuales en el mismo nivel. Imaginemos que se dicte una ley que ordena a los hoteles Hilton o a Disneylandia a hacer suscribir documentos para garantizar su responsabilidad total por los servicios e infraestructura pública que serán usados por cada uno de un millón de turistas.
Supongamos que se solicite a la Microsoft una garantía similar por cada cliente que fuera invitado a negociar o comprar un software. O imaginemos que el círculo Frederic Bastiat tuviera que enviar una fianza por cada académico invitado a esta conferencia. ¿Es esto ser "realista" o más bien interponerse en el camino de libre desenvolvimiento de los seres humanos?
SOLAMENTE COMO PADRES
Hans Hermman Hoppe, él mismo inmigrante a Norteamérica, y otros defensores de la inmigración "sólo por invitación" sostiene que aquéllos que invitan a los inmigrantes deben asumir toda la responsabilidad por los recién llegados de la misma manera que los padres se responsabilizan de la manutención de sus hijos.
¿De la misma manera en que los padres se responsabilizan de la manutención de sus hijos? ¿Qué país trata a los niños basándose en el argumento de "sólo por invitación"? ¿Qué país solicita a los padres suscribir documentos de responsabilidad antes de que se les permita engendrar un nuevo ser? ¿Qué país solicita a sus padres suscribir documentos obligándolos a diez o veinte años de reembolsos totales por crímenes, bienestar, carreteras, aceras, bibliotecas, escuelas, parques, centros de esparcimiento, subsidios para la agricultura y policías de carreteras?
¿Y qué pasa si los padres no firman? ¿que hará el Estado si un niño llega sin papeles firmados? ¿devolverlo? ¿qué es lo que el Estado haría si los padres no pagan al gobierno porque no necesitan los servicios o no pueden afrontar el costo de la infraestructura? Si los padres no pagan ¿los niños deberán ser deportados?
Es una idea plausible tener padres que asuman la responsabilidad por los niños que traen al mundo, pero seguramente esta sistema de responsabilidad impuesto está mucho más lejos de la realidad que la noción libertaria de terminar con el bienestar y privatizar la propiedad pública.
Otra de las manifestaciones de la teoría del "sólo por invitación" sugiere que los recién llegados sólo puedan convertirse en ciudadanos verdaderos y responsables poseyendo un bien inmueble, una porción de tierra. De esta manera, se dice, los recién llegados podrían tener participación en la política nacional.
Pero veamos las complicaciones que ello generaria.
Bajo ese plan ¿perdería su ciudadanía la mayoría de ciudadanos norteamericanos que no poseen tierras o sólo seria aplicable a los recién llegados? ¿cuánta tierra se necesitaría? ¿quién decidiría? ¿sería suficiente un pulgada cuadrada?.
Si es así, entonces mis 20 acres en Montana, podrían hacer que ciento veinte millones de recién llegados sean mayores poseedores de tierra que la mayoría de ciudadanos norteamericanos. Considero que ésta es una alternativa atractiva para la gente que preferiría pagar 500 dólares por un boleto aéreo a tener que pagar hasta 60 000 dólares por ser transportado a través del océano en un container sofocante.
¿Y qué sucedería si un ciudadano vende todas sus tierras a un recién llegado?. ¿El vendedor renunciaría a su ciudadanía? ¿sería deportado? ¿significa que alguien que cae en bancarrota ya no es más bienvenido y no tiene derechos en el país?.
No, esta línea argumentativa soslaya el punto libertario. Los inmigrantes tienen los mismos derechos que cualquier otro ser humano. Tienen el derecho a vivir sus vidas de la manera que elijan mientras respeten el derecho a los demás. El simple caminar en la acera publica no constituye una agresión contra los derechos de otros. Especialmente si este camino conduce hacia la libertad.
Dejemos de lado las excusas legales para las barreras de inmigración y no hay duda que cientos de empleadores norteamericanos contratarían los servicios de millones de trabajadores inmigrantes. El conjunto actual de leyes que hacen ilegal la contratación de inmigrantes es prueba suficiente de ello.
Cada una de estas leyes constituye una violación del derecho de los ciudadanos a contratar a los mejores y más productivos trabajadores. Consideremos las palabras de Robert W. Tracinski, escritor senior del Instituto Ayn Rand: "La premisa irracional detrás de todas nuestras leyes de inmigración es que un nativo americano tiene un "derecho" a un trabajo particular no porque se lo haya ganado sino porque nació aquí. Frente a este "derecho", la ley sacrifica el derecho del empleador de contratar a los mejores empleados y el derecho del inmigrante de acceder a un trabajo que merece. En pocas palabras, la iniciativa y la productividad son sacrificadas por la pereza y la inercia. "El sueño americano" es en esencia la libertad de cada individuo para superarse tanto como sus habilidades lo permitan. Los opositores a la inmigración, sin embargo, quieren repudiar esta visión convirtiendo a Norteamérica en una reserva privilegiada para aquéllos que quieren que la ley les reserve trabajos trabajos que no pueden libremente ganar por su propio esfuerzo... Debería permitirse la entrada de cualquier inmigrante que quiera venir a Norteamérica en busca de una vida mejor y cualquier empleador que quiera contratarlo debería tener libertad para hacerlo."
http://www.aynrand.org/medialink/immigration.txt
HISTORIA DE LA INVITACIÓN
Es un hecho de la historia norteamericana que, con algunas horribles excepciones, las invitaciones han sido siempre ofrecidas a los inmigrantes por gente ansiosa de contratarlos. Entre las excepciones se encuentran los indios nativos norteamericanos que no invitaron a los conquistadores europeos. Y hubieron millones de negros africanos que se resistieron a los comerciantes de esclavos Europeos y Americanos.
Pero para la mayor parte de la historia norteamericana, la gente era bienvenida porque ofrecían mano de obra que no estaba disponible en este país en crecimiento. La mano de obra de los inmigrantes hizo posible el crecimiento, y las empresas ofrecieron contratos a cientos de personas que trabajaban más fuerte, trabajaban mas tiempo, trabajaban por menos precio, y trabajaban asumiendo un mayor riesgo personal que aquéllos que vinieron antes. Construyeron caminos sobre montañas y construyeron granjas en las llanuras y los desiertos.
Lo que equivale a decir que trabajaron hasta que un gobierno proteccionista obedeció a los envidiosos grupos de trabajos locales que no querían competir. Es una norma de la historia que una vez que los inmigrantes se han establecido, buscan un pretexto para mantener fuera a otros inmigrantes que incluso tienen más necesidades y son más trabajadores que ellos mismos.
Las primeras leyes revirtieron la apertura norteamericana invocando el descarado racismo colectivista. La ley de exclusión China de 1842 fue una ley vergonzante en un país que dos años después cinceló al pie de la Estatua de la Libertad "dame a tus cansados, a tus pobres, a tus enormes masas ansiosas de respirar libres, los rechazados de tus abundantes playas. Envía a estos, los desamparados, los arrojados por las tempestades hacia mí. Levanto mi antorcha al lado de la puerta dorada" .
Primero se dirigieron a los chinos, ancestros de mi esposa, luego fueron los japoneses, los japoneses, los mormones, los musulmanes y los católicos de Europa del Sur. También pusieron fuera de la ley a los rebeldes políticos. Irónicamente, las leyes contra la admisión de los rebeldes políticos habrían impedido la aparición de todos los héroes revolucionarios americanos. Era colectivismo en todas sus variantes primitivas, religiosas y étnicas.
Los contratos de trabajo fueron prohibidos y ni siquiera se permitió a las iglesias y centros benéficos pagar los pasajes a los desesperados refugiados. Y entonces aparecieron los judíos.
Los judíos fueron invitados por sus primos en Norteamérica que los hubieran acogido y ayudado a ganarse el sustento, incluso les hubieran dado una oportunidad de pelear contra la maquinaria mortal de Hitler, pero fueron enviados de regreso. Fueron enviados de regreso por millones hacia las cámaras de gas por una ley la Ley de Procedencia Nacional, el sistema de cuotas.
No olvidemos que cerrar una puerta por dentro en un estado prisión tiene el mismo efecto que cerrar una desde afuera en un estado prisión. Cualquier de las dos acciones evita el escape. Cualquiera de las acciones supone colaborar con los tiranos en contra de sus víctimas.
ESCLAVITUD CON OTRO NOMBRE
Todavía continúa en la actualidad en la medida que los birmanos, los sudaneses y los norcoreanos son empujados a la condición de esclavos. Incluso los norteamericanos son multados con $ 3000 por cometer el crimen de rescatar del mar a los refugiados y ponerlos a salvo. Aunque resulte difícil aceptarlo, no hemos progresado desde los horribles tiempos en que los esclavos fugitivos eran capturados y enviados a la fuerza de vuelta donde sus amos.
Sally Jane Driscoll, otra escritora senior del Instituto Ayn Rand relató esta terrible experiencia:
" El 24 de mayo de 1854, Anthony Burns, un joven negro que trabajaba en una tienda de ropa en Boston, fue arrestado por escapar de un propietario de esclavos en Richmond, Virginia. De acuerdo a la Ley de Esclavos Fugitivos de 1850, se solicitó a los empleados públicos que prestaran su colaboración para recapturar a los esclavos fugitivos y retornarlos. La gente del Norte que se resistió a colaborar corrieron el riesgo de soportar terribles multas y hasta cárcel...
"Cincuenta mil Bostonianos bordearon las calles para observar la forma cómo Anthony Burns era llevado al barco que lo regresaría a Virginia. Estaba escoltado por la policía de Boston, el ejército de Massachusetts y los marines norteamericanos. Las tropas tenían órdenes de disparar a la multitud si era necesario sin advertencia. A lo largo del camino hacia el muelle muchos Bostonianos que alzaban su voz de protesta resultaron heridos por los soldados armados.
"La gente de Boston defendió como cabía esperar a Anthony Burns, pero todos sus razonamientos legales, súplicas y acciones desesperadas fueron inútiles. El había escapado de la esclavitud sólo para ser traicionado por el gobierno federal en claro repudio al principio de los derechos individuales, principio cuya defensa era la razón de ser de nuestro gobierno."
¿Cuántas personas todavía hoy se consideraría abolicionista? ¿Cuántas se unirían a demostraciones masivas en nombre de los inmigrantes que huyen de estados esclavistas? Simplemente no ocurre.
Ms. Driscoll nos ha recordado que a medida que transcurre la historia, seremos juzgados algún día por nuestros descendientes si hemos avanzado o no en la causa de la libertad o si nos hemos quedado a medio camino.
Quisiera expresar en los términos más enérgicos de que puedo valerme fortalecido por el coraje y la fuerza de todos los inmigrantes del mundo y de la historia, que no deberíamos estar debatiendo sobre las razones para mantener a la gente bajo el yugo de la tiranía. No deberíamos estar perdiendo e tiempo en inventar modelos y racionalizaciones para restringir la inmigración. El mundo está lleno de gente elocuente y poderosa que durante mucho tiempo se han abocado a esta tarea.
Antes bien, pongámonos del lado de los abolicionistas de hace ciento cincuenta años, aquéllos que lucharon contra los miedos, los prejuicios, las costumbres y las leyes aparentemente insuperables en defensa de la libertad. Esto es práctico, humanitario y, sobre todo, ético. Seamos parte de la lucha por la libertad.
Defendamos a los millones de inmigrantes que buscan la libertad de la misma manera que lo haríamos nosotros si estuviéramos en su situación.
Notas:
1.- Simon, Julian, The Demographic and Economic Facts, The Cato Institute, Washington, D.C., 1995. Otra excelente fuente es Population: The Ultimate Resource, editado por Barun Mitra, Presidente del Instituto Libertad, Nueva Delhi, India, 2000.
2.- Moore, Stephen, "Why Welfare Pays", Wall Street Journal, 28 de Setiembre de 1995.
3.- Centro para la Información de Defensa, America´s Defense Monitor, Washington D.C., www.cdi.org. Los datos citados en el texto de este artículo fueron extraídos de su film "The Human Cost of America´s Arms Sales", 8 de Noviembre de 1998.
4.- "Intermediarios norteamericanos dominan el mercado mundial de armas", Honolulu Advertiser, Apr. 17, 1994 y "El boom de la venta de armas", The Economist, 13 de Agosto de 1994.
5.- "Manchas de luz: Informe Especial sobre el comercio agrícola", The Economist, 9 de Junio del 2001.
6.- Una excelente presentación de variedad de argumentos se encuentra en The Journal of Libertarian Studies, 13:2 ( Verano de 1998 ), www.vonmises.org. Hans-Hermann Hoppe presenta su caso con "El caso del Comercio Libre y la Inmigración Restringida". El ensayo de Walter Block, "Un Caso Libertario para la Inmigración Libre" es la mejor defensa de la inmigración abierta de la que tenga noticia. Tan destacable como aquél es: Hornberger, Jacob G., "Cerrando la puerta al inmigrante, El Caso del Comercio Libre y la Inmigración Abierta", Fundación para el futuro de la Libertad, Fairfax, Virginia, 1995, www.fff.org.
7.- "$24000 de multa a barco por rescatar a ocho cubanos", Honolulu Advertiser, 22 de Octubre de 1993 y "Piratería con multas", Honolulu Advertiser, 6 de Noviembre de 1993.
Ken Schoolland es Profesor Asociado de Ciencia Económica y Política de la Hawaii Pacific University y miembro de la Directiva de la Sociedad Internacional para la Libertad Individual. Email: schoollak001@ hawaii.rr.com
Traducción a cargo de Jorge Luis Hernández Chanduví, miembro del Consejo de Redacción de Acrata. (www.acrata.org)
© 2004 Ken Schoolland
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